domingo, 27 de abril de 2014

Haciendo el camino Schmidt

¡MUY BUENAS A TODOS!

Este domingo, tal y como dijimos, nos hemos atrevido a hacer la ruta del Camino Schmidt, sendero que hemos comenzado en el Puerto de Navacerrada y nos ha llevado hasta Cercedilla.

Pero no vayamos tan rápido, porque, si no, esto termina en seguida y tengo muchas fotos que enseñaros!!


En primer lugar, os voy a mostrar el lugar en el que hemos quedado para hacer la ruta: el intercambiador de Moncloa.


Desde allí (y así no se nos olvida para otro día) hemos cogido el autobús 691 (en la dársena 21 de la isla 2) y nos hemos ido directos hasta el puerto de Navacerrada.



              ¿Qué? ¿Cómo?
                               ¿¡Ya se te ha olvidado qué ruta queríamos hacer!?
No te preocupes. No, no, no hace falta que subas tus ojos para leer el título: 
aquí está Maribel para señalártelo:

Hay que reconocer un detalle de flojerismo por parte de los sendeRAIStas: cuando hemos llegado nos hemos "pelao" de frío. Sin embargo, esta sutil manifestación de acobardamiento tenía su justificación, pues el sol que vimos en nuestra casa al amanecer hizo que nos confiáramos más de la cuenta y que nos olvidáramos de que estábamos yendo a la sierra... ¡y aún había nieve!





¿VEIS?



Por aquí y por allá
anduvimos 
"sin parar"
hasta que...

¡vimos una bifurcación!

¿Qué hacer?

¡Qué indecisión!

     
 Había dos opciones:

- Descender hasta el Valle de la Fuenfría

- Subir un poquito hasta el Collado Ventoso.

Por supuesto, y pese a las quejas de Pepe, decidimos armarnos de valor y subir hasta el collado, dado que Jose, además, nos había comentado que esa ruta era mucho más DIVERTIDA.


                                                                    
                                                               
                               ¡Y AQUÍ ESTAMOS!
Y como Moha y Pepe decían que no tenían ninguna foto en la que salieran juntos... 
¡aquí los tenemos!

Pues bien, al hilo de lo comentado, cabe señalar que lo que para Jose eran "senderos divertidos" para Pepe eran "caminos de cabras". Aquí os enseño unas fotos, para ilustraros, y, así, podéis juzgar vosotros mismos:




Tiene pinta de molón,

¿no?




Cuidado,
Toni,

    NO
    TE
CAIGAS







Aunque, bueno, quizá 
un poco "camino de cabras"
sí que era...



Al parecer, 
las cabras
de Badajoz
no se atreverían
a pasar
por estos senderos...

;)

En fin, tanto si era un sendero divertido como si era un camino de cabras, lo que sí es cierto es que no duró demasiado y en cuanto vimos una explanada, allí no pusimos para descansar un poquito:








Aquí 

tenemos

a Toni,

reponiendo 

fuerzas

con el zumo

de naranja





















Y aquí

a Maribel

con su

cantimplora

mítica

molona

chupiguay






Anduvimos un poquito más

hasta que llegamos al

mirador de los poetas

donde nos paramos a comer

y estuvimos cotilleando

las cosas que había por ahí...








Cuando comíamos, 
Toni ofreció plátanos
 y he de decir que 
Dácil fue muy dócil dado que, como buena canaria, 
se comió uno.



Durante el camino de vuelta vimos una barbaridad de mosquitos que tenían ganas de picotearnos... Menos mal que todos llevábamos pantalones largos...
Cuando llegamos al arroyo, vimos un lugar en el que quisimos hacernos una foto








Y como a Moha

le dimos envidia

le hicimos una foto individual

¡Mirad!





Y después de una vuelta por carretera 

(donde vimos este bichillo tan majete)

 ¡¡por fin llegamos a la parada de autobús!! .







HASTA PRONTO

No hay comentarios:

Publicar un comentario